El verano pasado Juan Freire y David Ballota me invitaron a participar en Generacionred.net Yo estaba a punto de preparar las vacaciones y dejé volar mi imaginación. Iba a realizar un periplo por los tres estados bálticos y pensé en aprovechar el viaje para escribir varios artículos.
Estonia, uno de los países del mundo más “conectados”, acababa de sufrir un ataque masivo contra sus princiaples sitios web (gobierno, bancos, medios de comunicación, partidos políticos, etc…) Era un episodio de swarming usando ataques de denegación de servicio de manual. El origen del ataque estaba en Rusia con la que los tres pequeños países bálticos mantenían una relación conflictiva y que les había empujado a abrazar con entusiasmo la UE y la OTAN. Separados por religión y lengua los tres países habían unificado aspectos de su defensa nacional, como compartir la academia militar superior o la red de radares de defensa aérea. Carentes de aviones de caza su espacio aéreo es protegido por un destacamento rotatorio de países de la OTAN.
Si había un lugar en Europa donde la lógica postestatal y en red reinaba era allí. Acumulé un buen dossier de prensa y hasta descubrí lo fácil que era localizar en Internet a personajes destacados de Estonia. Linnar Viik, el “gurú de Internet” que asesoraba al gobierno tenía blog personal y se podía contactar con él vía Skype, empresa con cuartel general en Tallin.
Se me echó el tiempo encima. Planifiqué el viaje a última hora. Y así no hubo forma de hacer contactos para entrevistas. A pesar de cargar con el portátil durante catorce días desde Tallin a Cracovia nunca encontré el tiempo y las ganas de ponerme a escribir aunque fuera a partir de la información que había recopilado. Al poco tiempo, la revista Wired sacó un artículo sobre el cíber-ataque contra Estonia. Y nunca escribí aquellos artículos. Nunca di una explicación a David Ballota y Juan Freire. Nunca me preguntaron.
Hace poco David Ballota se ha puesto al frente de la edición digital de la antigua Generación XXI ahora renacida como Generación.net Y ha vuelto a confiar en mí. Me pidió que colaborara sin darme directrices ni poner condiciones. Y ahí estamos. “Generación Tapón” es el comienzo.
1 comentario
Mayo 23, 2008 a las 5:43 pm
[...] de los perros que dice nuestro señorito en la revista más heterodoxa. Somos los salmoni de la Generación.Net. Raros de cojones. Transversales en el umbral del placer y de la extinción. [...]